




434 donaciones
Nunca imaginé que mi vida cambiaría tan rápido.
Mi nombre es Angie García y hace algún tiempo recibí un diagnóstico que cambió por completo mi historia: leucemia linfoblástica aguda, un cáncer agresivo que ha puesto a prueba cada aspecto de mi vida.
Desde ese momento, mis días han transcurrido entre hospitales, quimioterapias, transfusiones de sangre, exámenes, estudios médicos y tratamientos constantes. He vivido incontables noches sin poder dormir por el dolor, el miedo y la incertidumbre. En más de una ocasión pensé que ya no tendría fuerzas para seguir, pero cada día encuentro un motivo para continuar luchando.
He enfrentado recaídas, tratamientos muy intensos y efectos secundarios que han sido física y emocionalmente devastadores. Aun así, me niego a perder la esperanza. Mi familia ha permanecido a mi lado en cada paso, y por ellos, y por los sueños que aún deseo cumplir, sigo dando esta batalla con todo mi corazón.
Hoy me encuentro ante uno de los desafíos más difíciles de mi vida.
Los médicos me han indicado que necesito acceder a un tratamiento especializado que representa una nueva oportunidad para seguir luchando contra esta enfermedad. Sin embargo, el costo es muy elevado y está completamente fuera del alcance económico de mi familia.
Además del tratamiento, debemos afrontar gastos constantes en consultas con especialistas, honorarios médicos, medicamentos, estudios de laboratorio, análisis, tomografías, resonancias, hospitalizaciones, transfusiones, transporte para acudir a los centros médicos y muchos otros gastos que se acumulan día tras día mientras continúo peleando por mi vida.
Nunca imaginé que tendría que pedir ayuda.
Siempre quise salir adelante con mis propias fuerzas, pero esta enfermedad me enseñó que aceptar la solidaridad de los demás también es una forma de seguir luchando.
Cada donación, sin importar su monto, me acerca un poco más a la posibilidad de continuar con mi tratamiento y recibir la atención médica que necesito. Y si hoy no puedes ayudar económicamente, compartir mi historia también puede marcar una enorme diferencia.
Todavía tengo muchos sueños por cumplir.
Quiero volver a disfrutar de los momentos más simples junto a mi familia, recuperar mi salud, volver a sonreír sin miedo y tener la oportunidad de construir el futuro que el cáncer ha intentado arrebatarme.
No estoy lista para rendirme.
Mientras exista una esperanza, seguiré luchando con todas mis fuerzas.
Si puedes extenderme tu mano en este momento tan difícil, no solo estarás ayudando a cubrir mis gastos médicos y mi tratamiento; también me estarás regalando la oportunidad de seguir viviendo, soñando y creyendo que aún hay un mañana.
Gracias por tomarte el tiempo de conocer mi historia, por tus oraciones, por compartir esta campaña y por cualquier ayuda que puedas brindarme.
De todo corazón, gracias por no dejarme luchar sola.
Haz una donación y comparte unas palabras de apoyo.
Dona de forma rápida y sencilla
Envía ayuda directamente a las personas y causas que más te importan
Tu donación está protegida por la Garantía de Donación de IR Fundación